Publicado el Dejar un comentario

Impacta al mundo con tu estilo

Pregunta seria: ¿qué prefieres, unos jeans nuevecitos [que en un año tal vez ya no uses] o que muchos niños tengan acceso a agua segura y potable durante ese mismo año?

¿Qué tiene que ver?, le preguntas a tu pantalla en confusión. Para hacer un par de jeans, se requieren 9 mil litros de agua. NUEVE MIL. Tú tomas más o menos 857 litros al año. En total. [Tal vez más, tal vez menos. Es un promedio.] De esos 9 mil litros, una gran parte es el agua requerida para regar los plantíos de algodón, necesario ingrediente para unos jeans.

Switch nace justo para mitigar estos impactos negativos y promover el consumo responsable dentro de la industria indumentaria [la manera súper fancy para decir “industria de ropa”]. Además, trabaja con 2 objetivos importantes de desarrollo sustentable: acción por el clima y reducción de las desigualdades.

“¿Pero cómo van a lograrlo?”, dices con asombro.

Switch es una plataforma de economía circular que revoluciona la manera de adquirir ropa, utilizando la tecnología de hoy en día y un principio tan antiguo como la humanidad misma: trueque. Trueque digital

A través de nuestra página web, seleccionas el tipo de intercambio que haga más sentido con tus necesidades, nos envías una foto de las prendas que ya no usas, te asignamos créditos, con eso seleccionas tus nuevos tesoros y luego los recibes en la puerta de tu casa. [Es un concepto muy novedoso y estamos bastante orgullosas.]

Por si no fuera suficiente el beneficio de tener un impacto ambiental mucho menor, también ahorras dinero, te deshaces de ropa que ya no quieres (y que sólo ocupa espacio de tu clóset) y te ves increíble. [Seguro siempre te ves increíble, pero se rumora que es un efecto agregado de ser switcher.]

Resulta que los modelos de economía circular (como este) pueden tener grandísimos impactos. Ahora, te voy a platicar usando números… [te aviso para que no te espantes]: una prenda promedio requiere 2,000 litros de agua y 23 kg de CO2 sólo para existir. También sabemos, según el promedio mundial, que una prenda se usa más o menos 7 veces en total. [Ni tu vestido de graduación tuvo tal suerte, y eso que lo usaron varias de tus amigas.] Por si fuera poco, la mayoría de las mujeres usan sólo el 20% de lo que hay en su clóset. 

Y eso era cuando no había covid. Igual que tú, ahorita, nosotras llegamos a la conclusión de que seguir comprando y desechando ya no es sostenible; circular y estrenar sí lo es.

Espera, hay más: tenemos un programa secreto-no-tan-secreto de micro-emprendimiento para todas aquellas prendas que no son conectadas. Con la ropa proporcionada por Switch, ayudamos a mujeres en situaciones marginadas a empezar sus propias tiendas digitales de ropa de segunda mano. Tenemos una red de 30 voluntarios que imparten cursos y talleres de ventas, operación, administración y todo lo necesario para empezar un pequeño negocio. Según el desempeño y crecimiento de cada emprendedora, reciben prendas mensual o trimestralmente. Si en los 4 meses del arranque de su tienda logra generar ingresos, se convierte en un brazo operativo de Switch en donde ella gana el 80% de las utilidades generadas.

Por eso creamos un modelo en el que das de la misma forma en la que recibes. Lo único que tienes que hacer para desencadenar un cambio es preguntarte: ¿quiero tener un impacto positivo en el planeta con mi outfit fabuloso de hoy?

Si la respuesta es sí, bienvenida a Switch.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *