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Angustia climática: ¡tus claves para entenderla y ponerle remedio!

Como bien sabes, el cambio climático es el mayor desafío de nuestra era. Las consecuencias feroces nos las advierten todos los días en los medios de comunicación y, a menudo, esta amenaza de la destrucción voraz de nuestro planeta tiene altas implicaciones psicológicas. Pensándolo bien… ¿A quién no le preocuparía?

Bien, justo en este punto nace la eco-ansiedad. La American Psychology Association (APA) describe este fenómeno (que no enfermedad) como el temor crónico a sufrir un cataclismo ambiental que se produce al observar el impacto aparentemente irrevocable del cambio climático y la preocupación asociada por el futuro de uno mismo y de las próximas generaciones”. 

Pero, ¡ojo, queridx switcher! A fin de cuentas, la preocupación por el medioambiente puede ser un elemento movilizador o convertirse en un miedo crónico. Si hacemos una lista, tenemos grandes retos como especie que nos pueden generar esta angustia, podríamos mencionar algunos graves como la proliferación de fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor e incendios, ciclones y tifones, terremotos y maremotos, etc.), el aumento de la contaminación y su impacto en la salud, la basura que inunda los océanos, la pérdida de biodiversidad, el estrés hídrico y la escasez de agua, la deforestación o la subida del nivel del mar. No obstante, puede ser que a ti se te ocurran otros distintos. 

¿Ya te has sentido identificadx con algo de esto?

Ciertamente, no importa si has sufrido o no este fenómeno, si no que pensemos en cómo nos afecta a nivel personal, pero también comunitario, por un empeoramiento de nuestras relaciones interpersonales, de la reducción de la cohesión social o incluso de un incremento de la violencia. 

Déjame compartirte algo. Steve Maraboli, un escritor estadounidense de nuestros tiempos (vamos, que está vivo) sabiamente señaló que “A veces los problemas no requieren una solución para resolverlos; en su lugar, requieren madurez para superarlos.” Y es que, si somos sinceros, ni tú ni yo tenemos las herramientas necesarias para solucionar todos los problemas que le hemos puesto a la naturaleza, pero sí lo necesario para cambiar nosotros. 

En consecuencia con este último punto, te invito a transformar esta “ecoansiedad” en “ecoactivismo”. Entre algunos de los consejos que te pueden servir, puede estar apostar por un consumo responsable. ¿Ya sabes cómo? ¡Switchea! Si has llegado hasta aquí estás en el sitio correo para mejorar tus hábitos formando parte de nuestra revolución de la moda. 

Flavia Poy Barrio, 2021

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