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Las manos detrás de tu ropa

Un error bastante común en nosotrxs, la especie humana, es que tendemos a externalizar negativamente lo que nos ocurre. No se trata de una acusación, sino más bien es muy interesante ver cómo a menudo invisibilizamos los efectos de nuestras acciones. ¿Cómo podemos ver esto en un ejemplo? Si pensamos en la explotación laboral textil, típicamente nos vendrían a la cabeza casos remotos como puede ser la explotación de cualquier cadena de Inditex en sus plantas de producción masiva como Camboya, Vietnam, Marruecos o Bangladesh. 

Pero… ¿pasa esto en México? Efectivamente.

Aunque este no es todo el razonamiento, veamos: 

La industria textil que engloba especialmente el fenómeno de la fast fashion – y que como bien sabrás desde Switch trabajamos para cambiar esto – está inmersa en el famoso sistema económico capitalista patriarcal que en absoluto vela por unas situaciones justas para las empleadas. Sí, hablaremos de mujeres con énfasis porque ellas son las más afectadas. Ellas siguen estando bajo un techo de cristal con muchísimas menos oportunidades laborales por una cuestión de género. Tienen los sueldos más bajos y trabajan en situaciones precarias. 

Las manos que hay detrás las cadenas de ropa más conocidas, soportan además:

  • Un deterioro de las infraestructuras en las que trabajan y la poca adecuación para que sea un lugar de trabajo con condiciones óptimas. ¿Qué supone esto? Enfermedades respiratorias, padecimientos como el estrés laboral, agotamiento físico extremo y problemas psicológicos como la depresión o la ansiedad. 
  • Es una situación que nunca cesa. Esta explotación laboral se extiende por supuesto a los fines de semanas y días feriados.
  • Las empresas (sí, en México también) optan por hacer talleres clandestinos, escapados de las leyes, u obligan a que las mujeres trabajen desde sus casas con la finalidad de no hacerlas partícipes de un sueldo más elevado. ¿No crees que es sumamente injusto?
  • Además de la explotación laboral, muchas mujeres -ahora hablando de testimonios mexicanas- afirman estar en constante vulnerabilidad por los abusos, malos tratos y en algunos casos hasta acoso sexual. 
  • Muchas veces las marcas sacan a la luz campañas inclusivas y amigas de los movimientos sociales, pero realmente, tanto Centroamérica, como en China, Camboya, Etiopía o México muestra que solo existe explotación.

Seguro que ya te lo has preguntado, “¿y por qué no hacen nada al respecto?

La realidad nos dice que ni siquiera existen esos espacios seguros dentro de la esclavitud textil, y tampoco organizaciones más fromales como la posible creación de sindicatos que permitan una reivindicación de los derechos mediante una lucha constante: las mismas organizaciones sindicales están cooptadas por las empresas.

Entonces … ¿Somos nosotrxs los que podemos cambiar? La respuesta es bastante simple: sí. Solo nos queda fortalecer nuestro carácter con humildad y crear condiciones para estos nuevos retos que nacen de tener una conciencia. Si retomamos la reflexión del inicio del artículo, conocer que las trabajadoras son remuneradas con un salario de 3 pesos por hora, lamentablemente fue posible luego  de la tragedia de Rana Plaza ocurrida el 24 de abril de 2013 en donde murieron mil 134 personas, y no tanto por lo que podría estar pasando en nuestra comunidad más cercana. La invisibilidad de la pobreza y la esclavitud sigue, por tanto, enriqueciendo a muchos mientras hay un costo enorme social y ambiental detrás. 

Queridx switcher, ¿te parece que empecemos a tener cuidado con lo que compramos?

Tal vez nunca sabremos de dónde proviene lo que consumimos, pero es necesario que comencemos a considerar otras opciones. Por ejemplo, te proponemos buscar alternativas que nos digan quién o quiénes hicieron las prendas o que nos aseguren que el pago es justo para quien las hacen, pero estas opciones no siempre resultan para la mayoría. Por eso mismo, recuerda… ¡Siempre puedes switchear con un click!

Cuestionar lo que nos rodea, aunque sea lo más común, nos lleva a conocer todo el proceso que tienen esos objetos para llegar a nosotras y, desde ahí, poder pensar en otras alternativas, cambiar el control de consumo, y tener alternativas más allá de las establecidas por el mercado.

Flavia Poy Barrio, 2021

BIBLIOGRAFÍA: 

Ocando, D. (15 de septiembre de 2020). La industria de la moda y la explotación de las mujeres. Diario El Estado. https://elestado.net/2020/07/23/industria-moda-explotacion-mujeres/

SIPSE (2018). La industria textil: el nuevo disfraz de la esclavitud; Notas Especiales. https://sipse.com/mundo/notas-especiales-industria-textil-trabajo-esclavitud-negocio-trabajadores-personas-sipse-noticias-282491.html

Rema, A. (2019). Tejedoras de tecnología: Explotación textilera, las manos que hay detrás de tu ropa. Blog Luchadoras. https://luchadoras.mx/explotacion-textilera/

América Economía. (17 de febrero de 2020). México se enfrenta al desafío de la moda sostenible y su tradición textil. Blog América Economía. https://www.americaeconomia.com/negocios-industrias/mexico-se-enfrenta-al-desafio-de-la-moda-sostenible-y-su-tradicion-textil

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