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“Moda vintage: Bueno, bonito, barato… ¡y sostenible!”

Sin duda, uno de los grandes desafíos que enfrentamos día con día en todas partes del mundo es el cambio climático y sus devastadores efectos. En especial, nuestro planeta sufre de una peligrosa crisis de agua; según la ONU, alrededor de 2,200 millones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable (que bien sabemos que es indispensable para nuestra supervivencia y subsistencia). Por otro lado, si sigues nuestro blog, seguramente sabrás que el fast fashion es la segunda industria más contaminante del mundo y responsable del 20% de las aguas residuales del planeta. Sí, leíste bien, ¡el 20% de las aguas residuales del planeta!

Es un escenario sumamente injusto: mientras tantas personas no tienen acceso al agua, una industria genera grandes ganancias a costa de su impacto ambiental.

Sabemos que esta situación suena apocalíptica e imposible de resolver, ¡pero descuida! Existen muchas alternativas que podemos implementar para cambiar nuestro modelo de consumo, y con ello, impactar positivamente al medioambiente.

¡Incluso las pequeñas acciones pueden producir cambios importantes!

El día de hoy quiero proponerte reemplazar la compra de todas aquellas prendas de temporada que sólo durarán unos cuantos meses en tu armario, por otras que no sólo son económicas y duraderas, sino que también le darán un toque único a tu estilo. La moda vintage son aquellas prendas realizadas en décadas anteriores que cobraron valor con el tiempo. Existen muchísimas ventajas para animarte a probar este tipo de ropa; en este blog te contaré por qué la moda vintage cumple con las “tres b”: Bueno, Bonito y Barato… Pero con el pequeño plus de ser también: Sostenible.

Bueno:

La ropa vintage tiene una magnífica calidad. A comparación de la ropa actual, las prendas confeccionadas en décadas pasadas se realizaban con el propósito de durar más tiempo en buenas condiciones. La calidad era mucho más importante que la cantidad. Si no me crees, ¡pregúntale a tus abuelos o a tus papás! Incluso, es probable que sigan teniendo una que otra prenda que tenga más años que tú y que esté en perfectas condiciones para seguir siendo usada.

Bonito:

Una de las características más notorias de la moda vintage es su carácter único y original. Al ser prendas que ya no se realizan como antes, adquieren un gran valor pues cada prenda goza de una historia. Es probable que los artículos vintage que consigas tengan un material que ya no se utiliza o técnicas que requieren mayor tiempo de realización (aspecto que las grandes empresas de fast fashion no encuentran rentable o conveniente). Además, estas prendas te darán un estilo incomparable acorde a tu personalidad, brindándote así seguridad y autenticidad.

Barato:

Una de las más grandes ventajas de la ropa vintage es su accesibilidad para todos los bolsillos (a veces esto puede ser porque pasan a tiendas de segunda mano). En internet puedes encontrar una infinidad de lugares dónde comprar este tipo de ropa a precios increíbles y de gran calidad asegurada.

También, considera que cuando inviertes en una prenda es casi seguro que el estilo vuelva con fuerza en algunos años. Así, no pasará lo mismo que con la moda fast fashion de la actualidad, en la que compras una prenda de temporada y meses después queda totalmente descontinuada y en el olvido. La moda vintage es atemporal y eternamente vigente.

Sostenible:

Naturalmente, al adquirir ropa vintage permitirás que la vida de estas prendas sea más larga y con posibilidades de una segunda, o incluso, una tercera oportunidad de uso. De este modo, evitamos arrojar una cantidad excesiva de prendas a la basura y así, contrarrestar la sobreproducción de ropa y, como mencionamos anteriormente, la explotación de los cuerpos de agua del mundo.

¿Qué te parece querida Switcher? ¿Te animas a enaltecer tu estilo mientras cuidas el planeta?

Anahí Priscila Carreón Alcalá

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